Equivocarse al empezar en el gimnasio es lo más normal del mundo. Todos lo hemos hecho. El problema no es cometer errores, sino no darte cuenta de ellos y perder meses sin avanzar, frustrándote y pensando que el gimnasio “no es para ti”.
Yo cometí varios de estos errores, y algunos me costaron casi un año. Por eso te los cuento: para que tú los reconozcas a tiempo y te ahorres ese camino. Y si te ves reflejado o reflejada en alguno, tranquilidad: todos tienen solución, y muy sencilla.
1. Ir sin plan y hacer siempre lo mismo
Este fue mi gran error. Durante casi un año fui al gimnasio sin rutina: hacía siempre los mismos ejercicios, con los mismos pesos, y apenas veía cambios. Iba, sí, pero no avanzaba.
La solución: sigue una rutina, es decir, un plan que te diga qué ejercicios hacer cada día. Puedes usar la de mi guía para tu primer mes en el gimnasio. Saber qué toca hoy lo cambia todo.
2. Depender de otra persona para ir
Esto también me pasó a mí. Me apunté al gimnasio con un amigo y, cuando él no iba, yo tampoco. Su motivación se convertía en la mía, y su falta de ganas, también. Si algo positivo saqué de aquello es que me di cuenta de una cosa muy importante: no tenía que depender de nadie para ir al gimnasio.
La solución: ir acompañado puede ayudarte mucho las primeras veces, sobre todo si te da corte. Pero tu entrenamiento tiene que ser tuyo. Decide tus días y tus horas, y si un día tu compañero o compañera no puede, ve igualmente. Ir solo o sola es lo más habitual y tiene sus ventajas: vas a tu ritmo y a tu hora.
3. Querer resultados en dos semanas
Las fotos de “antes y después en 30 días” han hecho mucho daño. El cuerpo cambia en meses, no en días. Si esperas verte distinto en dos semanas, te vas a frustrar y es muy probable que lo dejes.
La solución: fíjate en otros avances que llegan antes, como la fuerza o la energía. Te lo explico en cuánto se tarda en ver resultados en el gimnasio.
4. Empezar yendo todos los días
Las ganas del principio son geniales, pero si las gastas todas en la primera semana, te quemas. Acabas agotado, con agujetas (ese dolor muscular que aparece uno o dos días después de entrenar) que no se van, y lo dejas.
La solución: empieza con 3 días a la semana, dejando un día de descanso entre medias. Aquí te explico cuántos días entrenar si eres principiante.
5. Poner demasiado peso por ego
Es muy tentador poner más peso del que puedes manejar, sobre todo si hay gente alrededor. Pero entonces la técnica se rompe, das tirones, el músculo que querías trabajar apenas trabaja y aumentas el riesgo de hacerte daño.
La solución: elige un peso con el que puedas hacer todas las repeticiones bien y sientas que te quedaban 2 o 3 más. Nadie en el gimnasio se fija en cuánto levantas, de verdad.
6. No subir nunca el peso
El error contrario al anterior. Si llevas meses levantando exactamente lo mismo, tu cuerpo no tiene motivos para cambiar.
La solución: cuando consigas hacer todas las series de un ejercicio con el máximo de repeticiones y buena técnica, sube un poquito el peso la siguiente vez. A esto se le llama sobrecarga progresiva, y es la clave para seguir avanzando.
7. No apuntar lo que haces
Si no apuntas, no recuerdas cuánto peso pusiste la última vez, entrenas “a ojo” y no ves tu progreso, lo que desmotiva muchísimo.
La solución: apunta en el móvil o en una libreta el ejercicio, el peso y las repeticiones. Cuando te venga un bajón, mira cómo empezaste hace un mes.
8. Copiar la rutina de alguien avanzado
La rutina de un culturista o de alguien que lleva diez años entrenando no está pensada para quien empieza. Suele tener demasiados ejercicios, demasiado volumen y técnicas que todavía no necesitas.
La solución: empieza con algo sencillo, con pocos ejercicios y sobre todo en máquinas. Si te preguntas por qué, te lo cuento en máquinas o peso libre: qué es mejor para empezar.
9. Olvidarte de lo que pasa fuera del gimnasio
Entrenar es solo una parte. Lo que comes y lo que duermes pesa muchísimo. En mi caso, empecé a verme mejor cuando empecé a cuidar también la alimentación.
La solución: no hace falta nada extremo. Comida de verdad la mayor parte del tiempo, algo de proteína en cada comida y dormir bien. Si quieres un plan a tu medida, lo ideal es acudir a un nutricionista.
10. Tirar la toalla tras una mala semana
Una semana fallas un par de días, te sientes mal y piensas “ya lo he estropeado todo”. Y lo dejas. Es uno de los errores más comunes y más tristes, porque no tiene ningún motivo.
La solución: saltarte un día no estropea nada; abandonar, sí. Retómalo el siguiente día que puedas, sin culpa y sin tener que compensar nada. Yo pensé muchas veces en dejarlo, y lo que me hizo seguir fue recordar por qué había empezado. Aquí te cuento lo que me ayudó a ser constante.
Resumen: los 10 errores y cómo evitarlos
| Error | Solución |
|---|---|
| Ir sin plan | Seguir una rutina sencilla |
| Depender de otra persona | Hacer tu entrenamiento tuyo: tus días, tu hora |
| Querer resultados en dos semanas | Darte tiempo y fijarte en otros avances |
| Ir todos los días desde el principio | Empezar con 3 días a la semana |
| Poner demasiado peso | Técnica primero, 2-3 repeticiones en reserva |
| No subir nunca el peso | Subir un poco cuando completes todas las series |
| No apuntar | Anotar ejercicio, peso y repeticiones |
| Copiar rutinas de avanzados | Empezar con algo sencillo y en máquinas |
| Olvidar comida y descanso | Comer ordenado y dormir bien |
| Rendirte tras una mala semana | Volver sin culpa: fallar un día no estropea nada |
Preguntas frecuentes
¿Es mejor ir al gimnasio solo o acompañado?
Las dos opciones valen. Ir con alguien puede darte seguridad al principio, pero lo importante es que no dependas de esa persona para ir. Si vais juntos, genial; si un día no puede, tú vas igual.
Llevo meses yendo y he cometido varios de estos errores, ¿he perdido el tiempo?
Para nada. Cada día que has ido ha servido: has creado el hábito, conoces el gimnasio y ya no te impone como al principio. Ahora solo tienes que corregir el rumbo. Yo tardé casi un año en hacerlo, y mereció la pena.
¿Cuál es el error más importante que debo evitar?
Abandonar. Todos los demás se pueden corregir sobre la marcha, pero si lo dejas, no hay nada que corregir. Ve a tu ritmo, pero no lo dejes.
Soy Iker y cometí varios de estos errores antes de encontrar mi camino. Si estás empezando, échale un ojo a mi guía de qué hacer el primer día en el gimnasio. Y si te ves reflejado en alguno de estos errores y no sabes cómo salir, escríbeme.
Este artículo tiene carácter informativo y se basa en mi experiencia personal. No sustituye el consejo de un médico, nutricionista, fisioterapeuta o entrenador titulado.

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